Indicadores sociales 2018-08-28T12:56:22+00:00

Indicadores sociales

EDUCACIÓN

Aquí encontrará información sobre el funcionamiento del sistema educativo en la ciudad, referida tanto a los niveles primario, secundario y superior.

La información es provista por el Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC), el Ministerio de Educación de la Nación, el de la Provincia de Santa Fe y la Dirección General de Estadística de la Municipalidad de Rosario.

El sistema de educación en la ciudad cuenta tanto con instituciones estatales como privadas en todos sus niveles. La Constitución Nacional establece que son las provincias quienes deben garantizar la educación primaria de todos sus habitantes, y en ese sentido las 267 escuelas primarias y las 155 escuelas secundarias, ya sean públicas o privadas, se encuentran bajo su órbita.

En cuanto a la oferta educativa superior, la administración es más compleja, habiendo instituciones nacionales, provinciales y municipales, así como gran variedad de oferta en institutos privados. La amplia gama de disciplinas cubiertas se debe a que la ciudad es un polo educativo al que acuden estudiantes de localidades aledañas. En este nivel encontramos 76 institutos terciarios que cubren muy diversas áreas que van desde la formación docente o de diseñadores de moda hasta la de oficios técnicos, 31 escuelas taller, 41 escuelas especiales, 10 universidades con sus respectivas facultades.

Las universidades de la ciudad son:

  • Universidad Nacional de Rosario, la cual cuenta con 11 facultades, dos establecimientos de enseñanza media, el Instituto Politécnico Superior “Gral. San Martín” y el Instituto Superior de Comercio;
  • Universidad Tecnológica Nacional (UTN);
  • Universidad Abierta Interamericana (UAI);
  • Universidad Austral;
  • Universidad Católica Argentina (UCA);
  • Universidad del Centro Educativo Latinoamericano (UCEL);
  • Universidad Nacional de Educación a Distancia de España;
  • Instituto Universitario del Gran Rosario (IUGR);
  • Instituto Universitario Aeronáutico.

Según datos de la EPH para el 2do. trimestre de 2017, la tasa de alfabetización de la población mayor de 15 años, calculada para el AGR, es 98,5%, similar a la media nacional urbana, que es 98,9%. Por su parte, un 20,3% de la población posee título terciario o universitario.

INFORMES ESPECIALES

El objetivo del presente informe es analizar los datos de la Dirección de Estadística de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), estudiando las variaciones en alumnado y egresados según facultad a lo largo de la década, a la luz de los cambios socioeconómicos y productivos que tuvieron lugar en el país y específicamente en la región.

GRÁFICOS

Analizando la cantidad anual de alumnos por carrera en la UNR, en promedio para los períodos 2003-2005 y 2009-2011, puede notarse que Ciencias Agrarias, Ciencias Veterinarias, Ciencias Bioquímicas, Arquitectura y Ciencias Exactas han ganado alumnos. La facultad que más alumnos ha perdido es Odontología, seguida por Humanidades y Ciencias Médicas. Si bien las carreras denominadas “tradicionales” son las que siguen teniendo mayor peso e importancia, han habido ciertos cambios en términos de las preferencias a la hora de las elecciones de carrera que caben destacarse, fundamentalmente porque permiten tener una noción de cómo, en el largo plazo, los cambios socioeconómicos y productivos tienen su incidencia en la formación universitaria.

Estos cambios en la estructura de las facultades de la UNR parecerían estar en línea con la evolución de ciertos sectores que han cobrado un dinamismo particular en la ciudad y la región desde 2003: el boom de commodities que revitalizó al sector agropecuario (Ciencias Agrarias y Ciencias Veterinarias), boom de la construcción (Arquitectura), consolidación de Rosario como polo biotecnológico (Ciencias Bioquímicas, a través de la Licenciatura en Biotecnología), fortalecimiento de la industria del software (Ciencias Exactas, a través de la carrera de Ciencias de la Computación) y la reconfiguración del sector industrial (Ciencias Exactas, a través de la carrera de Ingeniería Industrial).

En el gráfico 1 se observan, sobre el eje izquierdo, las cantidades de población del Gran Rosario y de población con título terciario o universitario. Sobre el eje derecho tenemos la relación entre estas dos variables, o sea, el porcentaje de población graduada sobre la total. Este guarismo se encontraba a principios de 2009 en el orden del 11,5% y había experimentado un crecimiento sostenido a lo largo de toda la década.

GRÁFICOS

El flujo de nuevos graduados por año también ha venido incrementándose en las facultades de la UNR tal y como muestra el gráfico 2 (eje izquierdo). En 1996, primer año del que se disponen datos, los graduados fueron 2.296. Luego de crecer durante casi todos los años posteriores, en 2009 fueron 4.506 las personas que se diplomaron.

Paralelo a este aumento, los nuevos inscriptos por año han tendido a caer, puntualmente a partir de 2005. Entre 1996 y ese año, los nuevos inscriptos rondaban entre los 15.000 y 17.000 pero a partir de allí decaen, ubicándose por debajo de los 14.000 para los años posteriores.

El resultado de un mayor número de graduados combinado con igual o menor cantidad de inscriptos también se puede ver en este gráfico. Aquí vemos que la relación entre las dos variables (eje derecho) ha crecido desde un 15% a casi un 33%. Esto habla de mejores resultados en cuanto a la tasa de graduados aunque faltaría ver si esto no se produjo por una caída en el nivel de exigencia.

Pasando al gráfico 3, se presenta allí la desagregación de los graduados por área. Resulta notoria la diferencia que hay entre la cantidad de graduados por año de las áreas Salud y Socio-económica con el resto. Las especialidades tecnológicas y agropecuarias muestran valores bajos.

Estos flujos tan desiguales producen, lógicamente, un stock de profesionales también desigual. En el gráfico 4 se puede observar que desde 2001 hasta 2009 hubo 32.126 graduados en la UNR. De estos, las áreas Salud y Socio-Económica han aportada un poco más del 35% cada una. En tercer lugar se encuentra el área Humanidades con 14,34%; sigue el área Tecnológica 11% y por último la Agropecuaria con 4%.

Finalmente, resulta interesante ver cómo ha variado el total de graduados por área entre las puntas de la serie. El crecimiento relativo más significativo en este sentido es el del área Agropecuaria. El aumento es del 158,4% y se produjo principalmente por el que se registró en la carrera de Veterinario, aunque la de Ciencias Agrarias también creció sustancialmente.

La segunda área en la cual más crecieron relativamente los graduados es Salud, donde el incremento fue de un 80,48%. En estas dos primeras áreas hay una diferencia muy marcada entre los valores de 2009 y los de cualquier otro año de la serie. En el área Salud incluso se sacó del total el título intermedio de Bachiller Universitario para no alterar tanto la tendencia de la serie. No obstante cabe remarcar que este título está presente.

Las tres áreas restantes sí presentan una tendencia ascendente. La que más creció de estas fue Humanidades, con un salto de 46,52%, sigue el área Socio-económica con 36,99% y por último la Tecnológica con 23,82%. En el promedio de la UNR el crecimiento fue de 57,11%.

En el siguiente informe se presentan los datos sobre las tasas de abandono, de promoción, de repitencia y de egreso para el departamento Rosario. Las definiciones de las mismas se pueden observar en el archivo adjunto. Además se presentan los datos del total de la provincia de Santa Fe y de los 4 departamentos en los que se encuentran las ciudades cabeceras de los nodos provinciales, a saber: Castellanos (Rafaela); General López (Venado Tuerto); General Obligado (Reconquista); La Capital (Santa Fe). Con esto se busca poner en perspectiva a la región de Rosario respecto a las ciudades más importantes de la provincia.

GRÁFICOS

Si desea puede leer el informe sobre Diferencias de resultados entre el sector educativo oficial y el privado.

Tasa de abandono:

En el gráfico 1 se presenta la tasa de abandono en el nivel EGB (años 2004, 2005 y 2006) y primario (años 2007 y 2008). Lo que llama la atención es la drástica caída que se produce con el cambio de sistema. Esto se debe a una cuestión estadística: al volverse al sistema de educación primaria y secundaria, en lugar del de nivel EGB y polimodal, el último año considerado dentro del nivel EGB/Primario es el 7º, pasando los años 8º y 9º a formar parte del nivel secundario. De esta caída en la tasa se desprende que estos dos últimos años del nivel EGB eran los más conflictivos en este aspecto y provocaban un aumento importante en el promedio de todo el nivel. Hasta el año 2006, la tasa de abandono del departamento Rosario  era del orden del 2%, aunque en este año se ubicó cercana al 2,5%. Luego baja a valores del orden del 0,5%. El departamento Rosario se ubica un poco por encima de la media provincial[1] en todos los años salvo por el 2005. La Capital, por su parte, es el departamento que mejor desempeño muestra.

El mismo cuadro se presenta en el nivel Polimodal/Secundario: Rosario tiene valores apenas superiores a la media provincial y La Capital es el departamento de mejor rendimiento. Por otro lado se puede señalar que en este nivel no se observa el cambio abrupto que se produjo en la tasa del nivel EGB/Primario al cambiarse el ordenamiento del sistema. Estos datos se pueden ver en el gráfico 2. Los valores en este nivel son sensiblemente superiores. Para Rosario oscilan entre 6% y 7%.

Tasa de promoción:

En el gráfico 3 se presentan las tasas de promoción del nivel EGB/Primario. Nuevamente, el departamento Rosario exhibe resultados un poco peores que la media provincial pero en la misma línea. En este caso la franja en la que se encuentran las tasas es de entre 85% y 90%. Estos valores implican que, en promedio en el nivel, entre el 10% y el 15% de los alumnos no accede al siguiente año al que están cursando. Esto no implica que ese alumno deje el sistema educativo ya que perfectamente puede pasar de año repitiéndolo.

A diferencia de lo que ocurría con la tasa de abandono, el cambio de sistema no trajo aparejado un cambio tan fuerte en los valores finales.

Para el caso del nivel Polimodal/Secundario, cuyo comportamiento se puede ver en el gráfico 4, valen las mismas apreciaciones. Al igual que lo que ocurría con la tasa de abandono, las diferencias en los resultados de ambos niveles son muy marcadas. En este nivel la tasa cae del 85% que se referenciaba antes a valores en torno al 75%.

Se puede agregar que en este nivel hay una mayor fluctuación entre los resultados de distintos años de un mismo departamento y entre los resultados de los departamentos en un mismo año. También puede destacarse que en este nivel el departamento Rosario tiene mejores resultados que todos los demás, e incluso que el promedio provincial, en los 3 primeros años de la serie, cosa que no ocurría en ningún año del nivel EGB/Primario.

Tasa de repitencia:

Respecto a la tasa de repitencia en el nivel EGB/Primario, mostrada en el gráfico 5, el departamento Rosario tiene los peores resultados. Esto es congruente con lo que mostraban los datos de tasa de promoción (estos dos indicadores se comportan de algún modo de manera inversa). Los valores son los mayores en los últimos 3 años. Antes del cambio de sistema las tasas eran cercanas a 8%, en tanto que después cayeron a aproximadamente 5%. El mejor comportamiento lo presentan los departamentos General López y Castellanos con tasas de 6% o 7% antes del cambio y de 3% después.

En el caso del nivel Polimodal/Secundario la situación es diferente: los valores del departamento Rosario son inferiores a la media en todos los años, teniendo además en 2 de ellos los menores de los departamentos escogidos. Esto se muestra en el gráfico 6. Antes del cambio tenemos una repitencia del orden del 8% para todos los departamentos en 2004 y del 9% en 2005 y 2006; luego, hay un salto hacia una media de 12%. Así y todo, el departamento Rosario presenta relativamente mejores resultados en este nivel que en el EGB/Primario.

Tasa de egreso:

En cuanto a la tasa de egreso, se cuenta con información de solo 2 años. Esta tasa se obtiene como la relación entre la cantidad de alumnos que ingresaron a cada uno de los dos niveles en un año determinado y la cantidad de alumnos que egresaron del nivel correspondiente en el año en que deberían haber egresado. Para los casos de los que se dispone información la situación sería la siguiente:

Nivel primario:

Promovidos 7º grado año 2008/Matriculados 1º grado año 2002 y

Promovidos 7º grado año 2007/Matriculados 1º grado año 2001

Nivel secundario:

Promovidos 3º año polimodal año 2008/Matriculados 8º año EGB año 2004 y

Promovidos 3º año polimodal año 2007/Matriculados 8º año EGB año 2003.

Aclarado esto, para el nivel primario los resultados son los que se muestran en el gráfico 7. En el mismo podemos apreciar que el departamento Rosario presenta mejores resultados que todos los departamentos, salvo por General López, y que el promedio provincial. La tasa de promoción es un poco superior a 70%, lo cual significa que de cada 100 alumnos que comienzan a cursar el nivel primario egresan en el año que hubiera correspondido unos 73. El promedio provincial es de aproximadamente 75%. Por su parte, los departamentos Castellanos y General López son los de mejores resultados entre los escogidos con valores superiores al 80%.

En cuanto a la tasa de egreso del nivel secundario, en el gráfico 8 se observa que la del departamento Rosario es superior a la media, y a la de todos los departamentos escogidos salvo por La Capital, en 2008; los resultados son un poco diferentes en 2007. Llama la atención el bajo porcentaje de alumnos que egresan en el año en que deberían haberlo hecho: de 100 alumnos matriculados en 8º año en 2004, solo 34 obtuvieron el título secundario al terminar 2008 en Rosario y 33 en el total de la provincia. Esto es el resultado de tasas de las tasas de abandono de 6% o 7% y de repitencia de 12% que se mencionaron anteriormente. Visto desde otro lado, es el resultado de una tasa de promoción de 75% para el nivel.

La diferencia entre 100% y esta tasa se denomina “desgranamiento” y hace referencia al porcentaje de alumnos que no ha podido completar su trayectoria escolar de manera correcta. Para el caso del departamento Rosario el indicador muestra que el 66% de los alumnos no logra completar el nivel secundario o lo hace en más años que los esperados. Esto implica que la norma dista de ser el transitar la secundaria en el tiempo previsto.

Conclusión:

Se puede decir que si bien el departamento Rosario presenta algunas estadísticas mejores que el promedio provincial, en general los resultados son peores. Si bien a priori se podría suponer que el aglomerado Rosario, e incluso el de Santa Fe, presentan una complejidad social mayor que la de localidades más pequeñas y que eso podría tener un impacto significativo en el rendimiento de los alumnos, no se observan diferencias significativas con el resto de la provincia. De los departamentos escogidos, ninguno logra tener un resultado en los campos aquí presentados que permita hablar de un rendimiento marcadamente superior.

[1] Cabe aclarar que la matrícula del departamento Rosario es aproximadamente un cuarto del total provincial.

Archivos adjuntos

En el gráfico 1 vemos las matrículas en la ciudad de Rosario tanto del sector estatal como del privado para los niveles educativos inicial, primario, secundario y superior no universitario. Lo que se observa allí es que la matrícula del sector estatal ha estado cayendo permanentemente desde 2002, en tanto que la privada ha aumentado, aunque en menor cuantía. Para el año 2009 no se disponen los datos del nivel superior no universitario. Por ello la caída es muy marcada, aún en el sector privado. Por lo tanto se presenta el gráfico 2, el cual muestra lo mismo que el 1 pero sin ese nivel. Allí se ve que la caída en el sector estatal sigue presente aunque en menor cantidad que el año anterior. La caída entre puntas es de aproximadamente 15%. La del sector privado por su parte también descendió pero en una cifra despreciable. Sin embargo hay que destacar que entre 2006 y 2008 cayó poco menos de un 2%. Entre puntas el incremento es de un 5%.

GRÁFICOS

En cuanto a los niveles Inicial+EGB, que se presentan en el gráfico 3, las tendencias son las mismas aunque con valores absolutos diferentes[1]. En el sector estatal la caída es del orden del 5% y el aumento en el sector privado del 10%. En términos absolutos, el aumento en el sector privado es prácticamente igual a la caída del sector estatal. Si bien no tiene por qué haber una relación directa entre las matrículas de los dos sectores, dado que las cantidades totales de alumnos se podrían modificar año a año, lo que los datos muestran es que estos totales son bastante constantes y que cada vez hay una mayor proporción concurriendo a establecimientos privados.

Finalmente, el nivel Medio+Polimodal, cuyos datos se presentan en el gráfico 4, presenta una caída en la matrícula del sector estatal muy marcada, en especial si se toma el pico del año 2003 como base. Con respecto a este segundo año, el valor del 2007 es más de 20% inferior. En el sector privado los valores han sido más estables, sin cambios significativos y manteniendo un nivel un poco superior a los 15.000 estudiantes. Para 2007 no se disponen de los datos. A diferencia de lo que ocurría en el nivel Inicial+EGB, donde la caída en la matrícula del sector estatal era compensada por el aumento en la del privado, en este nivel eso no ocurre. Si año a año se observa una cantidad prácticamente constante en el nivel primario, en el secundario se podría esperar lo mismo dado que la población a educar se viene manteniendo. Sin embargo, dado que esto no ocurre, los datos parecerían indicar que en este período ha habido una expulsión de alumnos muy marcada en este nivel.

[1] Los datos se presentan hasta 2007 debido a que a partir de 2008 el sistema educativo es modificado y se vuelve a los viejos niveles primario y secundario en lugar de EGB y polimodal.

En el primer gráfico podemos ver la relación entre la tasa de abandono en el sector oficial y la del sector privado para el nivel EGB/Primario. El valor de esta estadística se interpreta de la siguiente manera: un valor de 2, por ejemplo, implica que la tasa de abandono en el sector estatal es igual al doble de la que presenta el sector privado. Si el valor fuese menor a 1, entonces la tasa de abandono del sector estatal es menor a la del privado.

GRÁFICOS

Lo que se puede ver es que antes del cambio de 2007 en el sistema educativo[1] la diferencia en el departamento Rosario era muy superior al promedio provincial. Luego del cambio los valores de Rosario se parecen mucho más a los del promedio provincial, aunque se mantienen considerablemente por encima aquellos de los departamentos seleccionados aquí[2]. Las diferencias entre sectores de administración son aún muy marcadas. Para 2008, por ejemplo, la tasa de abandono del sector estatal era 3 veces superior a la del privado, siendo los valores de las tasas iguales a 0,73% y a 0,22% respectivamente.

Debido a que estos valores son pequeños, la diferencia bruta no es muy significativa a pesar de que la relación sí sea significativa. Esto no ocurre en el nivel Polimodal/Secundario, donde las tasas de ambos sectores son considerablemente más elevadas. Este nivel está representado en el gráfico 2. Para el año 2008, los valores son de 11,7% para el sector oficial y de 1,7% para el privado. La tasa de este último es baja y poco significativa (significa que el 1,7% de los alumnos que se inscribe en algún año del nivel abandona el cursado antes de terminarlo), pero la del estatal es muy alta. La relación resultante es un poco superior a 7. Pero aquí ya no solo hay una relación entre ambas elevada sino que también hay una diferencia absoluta importante igual a 10 puntos porcentuales.

En los gráficos 3 y 4 se muestran las relaciones entre los porcentajes de promoción de los sectores para los niveles EGB/Primario y Polimodal/Secundario respectivamente. En cuanto al primero, podemos ver que el departamento Rosario presenta nuevamente mayor desigualdad entre sectores de administración que el promedio provincial. Las diferencias para los últimos 2 años son del orden de 5% para nuestra zona. Antes del cambio de sistema educativo eran un poco superiores al 10%. Los valores de las tasas de promoción para nuestro departamento en 2008 fueron de 95,1% en el sector privado y de 88,4% en el oficial.

En el caso del nivel Polimodal/Secundario hay diferencias mucho más marcadas. Los niveles absolutos de las tasas para 2008 del departamento Rosario fueron de 85,1% para el sector privado y de 63,5% para el oficial. La relación entre estos valores de 1,34, lo cual implica que el porcentaje de alumnos del sector privado que promueven el año que cursan es 34% superior al del sector oficial. En el gráfico también se puede ver que las diferencias entre el departamento Rosario y el promedio provincial se acentuaron luego del cambio del sistema que implicó el pase del 8º y el 9º año a este nivel. Antes del cambio, la relación oscilaba en torno al 10%. Luego de este pasaron a cifras más elevadas que, como ya se dijo, en 2008 fue de 1,34.

Con respecto a las diferencias en la tasa de repitencia, podemos ver la del nivel EGB/Primario en el gráfico 5. Lo que aquí se aprecia es, nuevamente, mayor desigualdad en el departamento Rosario que en el resto. Para el caso del departamento Rosario, las tasas de repitencia fueron un poco superiores al triple en el sector oficial respecto al privado entre 2004 y 2007. En 2008 esta diferencia creció hasta las 4 veces, como resultado de tasas de 7,1% en el sector oficial y de 1,6% en el privado. El promedio provincial se ubicó un poco por debajo de las 3 veces.

Cabe destacarse que la desigualdad entre sectores en este nivel es mayor a la del nivel Polimodal/Secundario, cosa que no ocurría ni en el caso de las tasas de abandono ni en el de la tasa de promoción. También se puede destacar que el cambio de sistema no trajo aparejados cambios en la desigualdad en el segundo de estos niveles, como sí había ocurrido con los otros indicadores. De hecho, la desigualdad entre sectores en 2004 era igual a 4,25 veces en tanto que en 2008 fue de 3,4. El valor de 2008 es el resultado de una tasa de repitencia de 16,3% en el sector oficial y de 4,84% en el privado. Debe remarcarse que si bien la desigualdad disminuyó, la tasa de repitencia en sí aumentó ya que en 2004 era de 12% en el sector oficial y de 2,8% en el privado. En este último sentido, el cambio del sistema educativo sí tuvo un impacto en las estadísticas del nivel.

Por último, en los gráficos 7 y 8 se muestran las diferencias en lo que se refiere a la tasa de egreso. Para esta variable solo hay datos de los años 2007 y 2008, los cuales son bastante parecidos. En el nivel primario, el departamento Rosario tiene resultados en la línea del promedio provincial, ubicándose en un valor de 1,17 para 2008 en tanto que el promedio de Santa Fe en ese año fue de 1,14. Esto significa que la tasa de egreso en el sector privado fue un 14% superior a la del sector oficial. Las tasas fueron 83,4% y 63,7%, lo cual significa una diferencia de 20 puntos porcentuales.

En cuanto al nivel Polimodal/Secundario las diferencias se acentúan. En este caso, en el departamento Rosario la tasa de egreso en el sector privado fue 2 veces y media mayor en el sector privado que en el oficial. Esto surge de tasas iguales a 53,2% y 18,1%, respectivamente. Además, las diferencias con el promedio provincial son un poco mayores a las que había en el otro nivel.

Conclusión

Las diferencias entre sectores de administración en el nivel EGB/Primario no fueron tan marcadas en los 5 años para los que se dispone de información. Sin embargo, estas diferencias se acentúan cuando se pasa al nivel Polimodal/Secundario.

No debería perderse de vista que el cuadro es aún peor en este segundo nivel cuando se considera que las tasas tienden a ser considerablemente más altas, haciendo que una relación entre las del sector privado y las del oficial de 2 tenga por detrás una diferencia absoluta mucho mayor. Por ejemplo, cuando se presentaron los resultados de la tasa de abandono se vio que para 2008 la relación entre los resultados de los dos sectores de administración era del orden de 3 para el nivel EGB/Primario y del orden de 7 para el nivel Polimodal/Secundario. Sin embargo, estos resultados presentados de esta manera ocultan que las tasas del primer nivel son 0,77% y 0,22% para los sectores oficial y privado, respectivamente, en tanto que las del segundo nivel son de 11,7% y de 1,7% respectivamente. El problema visto desde esta segunda óptica es aún más serio que lo que indicaría una desigualdad en el nivel Polimodal/Secundario del doble de la del EGB/Primario. Por lo tanto, los resultados de este informe deberían leerse junto a los del informe Análisis de los resultados del sistema educativo de la provincia de Santa Fe

[1] En 2007 se produce un cambio en el sistema educativo que implicó volver a la división de niveles en Primaria y Secundaria, en lugar de EGB y Polimodal. Esto significó que el último año considerado dentro del nivel EGB/Primario sea el 7º, pasando los años 8º y 9º a formar parte del nivel secundario.

[2] Los 4 departamentos seleccionados son aquellos donde se encuentran las ciudades cabeceras de los nodos provinciales, a saber: Castellanos (Rafaela); General López (Venado Tuerto); General Obligado (Reconquista); La Capital (Santa Fe).

Archivos adjuntos

INFORMES EN GRÁFICOS

SALUD

Aquí encontrará información relacionada al funcionamiento del sistema de atención médica en la ciudad.

La información es provista por la Secretaría de Salud y la Dirección de Estadística de la Municipalidad de Rosario.

La atención de la salud en la ciudad es provista tanto por establecimientos públicos como privados. Entre los públicos encontramos centros de salud municipales, provinciales y nacionales. La salud municipal cuenta con 50 centros de atención primaria y 8 centros de atención de mayor complejidad, entre los que se cuentan 5 hospitales con aproximadamente 600 camas disponibles. Bajo la administración provincial hay 27 centros de salud de atención primaria y 3 hospitales con 719 camas. Por su parte, la ciudad cuenta también, con dos policlínicos PAMI I y II, abocados a la atención de la salud de la tercera edad, ambos dependen de la administración nacional.

El modelo de gestión de salud de Rosario es único en el país dada la fuerte presencia del nivel  municipal a pesar de que, según la Constitución Nacional, la salud de la población cae bajo la órbita de los gobiernos provinciales. En este sentido, algo más del 25% del presupuesto municipal está abocado al financiamiento de esta prestación. Uno de los hitos más importantes del sistema de salud municipal es el traslado del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, un hospital de 3º nivel de complejidad, a su actual edificio, tras lo cual se convirtió en el efector de su tipo más moderno de Latinoamérica.

En cuanto a la prestación privada, las camas alcanzan las 2471, correspondientes a 20 sanatorios y clínicas. El sector privado, en todos los niveles de complejidad, da cobertura a aproximadamente el 65% de la población.

La ciudad cuenta aproximadamente con 1 médico y 1 cama cada 300 habitantes. La tasa de mortalidad neonatal oscila en torno a 5 por mil, en tanto que la mortalidad infantil es de 7,52 por mil, resultando uno de los más bajos del país. La mortalidad materna es de aproximadamente 0,5 por mil. Por su parte, la tasa de mortalidad de la población bruta es 10,2 por mil y la esperanza de vida al nacer es de 76 años según cálculos de la Dirección General de Estadísticas de la Municipalidad de Rosario para el año 2016.

ESTADÍSTICAS
INFORMES ESPECIALES

El objetivo del presente trabajo es esbozar, de manera breve y preliminar, una aproximación a las diferentes modalidades de cobertura médica que tienen los habitantes del AGR.

La presente investigación realiza un estudio del sector de salud privada (SSP) en la ciudad de Rosario, buscando determinar qué importancia tiene el mismo dentro de la economía de la ciudad y cuáles son las principales variables que determinan su evolución.

Resumen Ejecutivo: 

  • El sector de la salud privada representó, en promedio en el período julio 2010 – marzo 2014, 1,7% del valor bruto de la producción de la ciudad de Rosario. Esta participación ha crecido punta a punta aproximadamente 10%.
  • Se observa que la actividad del sector de la salud  privada es menos volátil que la de la ciudad de Rosario.
  • Independientemente del tipo de cobertura médica posean los trabajadores, la actividad del sector salud evidencia una correlación fuerte y positiva con el nivel de empleo, implicando esto que cuando aumenta el nivel de una variable la otra también lo hace y a la inversa.
  • Se observó que el costo salarial así como le estructura particular del mercado son variables decisivas para el sector.
  • La evolución del tipo de cambio es otro gran determinante de los costos de la salud privada, ya que es un factor fundamental del precio de las importaciones de equipamiento e insumos médicos.
Archivos adjuntos

La prestación de servicios públicos constituye una de las razones de ser del Estado moderno, su cantidad y calidad son aspectos fundamentales a evaluar a la hora de analizar el funcionamiento del mismo. En el caso particular de la salud, más allá de las restricciones fiscales experimentadas habitualmente por los gobiernos subnacionales (prestadores de éstos servicios en Argentina), los avances tecnológicos asociados a la provisión agregan una presión adicional al erario público, en tanto requieren de cuantiosas inversiones (Nikolic and Maikisch, 2006). Dentro de éstos últimos, los sistemas interoperables de Historias Clínicas Electrónicas (HCE) se presentan como una innovación de avanzada muy atractiva para los gobiernos por las ventajas de eficiencia que pueden brindar a los sistemas de salud.

El objetivo principal de un sistema interconectado de HCE es que los antecedentes médicos del paciente estén disponibles para éste con independencia del establecimiento donde reciba atención. El libre acceso a la propia historia clínica contribuye a democratizar el acceso a la salud, expande las posibilidades de elección de los prestatarios para el paciente y contribuye a mitigar los costos del sistema en la medida que reduce duplicaciones innecesarias al pasar el paciente de un oferente de salud a otro. La HCE facilita, entre otras cuestiones, documentar el cuidado de los pacientes, indicar y consultar los resultados de estudios complementarios, prescribir medicaciones y mejorar el proceso de toma de decisiones por parte del profesional médico.  El fin es que toda la información sobre el paciente (historial de enfermedades, operaciones, medicamentos que se le han recetado, alergias, etc.) pueda quedar centralizada, de modo que éste no tenga que reconstruir dicho historial cada vez que asiste a un prestador médico diferente.

Así como se plantean las ventajas de estos sistemas, también existen dificultades para su implementación, que van desde la necesidad de capacitación del personal hospitalario en tareas informáticas hasta la resistencia de los profesionales de la salud a destinar tiempo y esfuerzo para implementar estas prácticas. No obstante esto, los beneficios sociales generados en un sistema interoperable de HCE son muy elevados, obligando a pensar cuál es el rol de cada uno de los actores en el proceso, y cuáles son los esquemas institucionales más eficientes para llevarlo a cabo.

En este contexto, algunas preguntas surgen inmediatamente: ¿Cuál es la mejor forma de implementar un sistema interoperable de este tipo? ¿Existen incentivos desde el sector privado para hacerlo o se requiere de la intervención estatal? Y en caso de ser necesaria, ¿bajo qué condiciones debería intervenir el Estado? Otro problema relevante a la implementación de un sistema interoperable de HCE es el de la financiación de los costos del diseño e implementación del sistema. ¿Puede un Acuerdo Público-Privado (APP) contribuir al financiamiento y la provisión eficiente de un sistema de HCE?

Más allá de las ganancias de bienestar que subyacen en la implementación de sistemas interoperables de HCE, éstos tienen características intrínsecas que ponen en un primer plano de importancia el diseño institucional para su implementación. Como otros bienes tecnológicos, los sistemas de HCE poseen externalidades directas de red, las cuales implican que el beneficio derivado de su utilización aumenta cuanto mayor es el número de adoptantes de la tecnología. Es necesario entonces diseñar e implementar un estándar común que permita la interoperabilidad para alcanzar la masa crítica de usuarios necesaria para que la tecnología sea exitosa.

Resulta difícil pensar que el sector privado tenga, por sí mismo, los incentivos suficientes para alcanzar los consensos que permitan avanzar hacia un sistema de HCE. Aun existiendo algunos de ellos, parece complicado que la solución que se alcance sea la socialmente óptima, ya que no puede hacer valer los derechos de propiedad y al mismo tiempo generar las economías de red que atraigan a los consumidores. La situación es diferente en el caso del sector público, cuyo interés radica en gestionar las externalidades del servicio de la mejor forma posible para garantizar una provisión adecuada para el conjunto de la población. El sector público posee todas las herramientas para coordinar al sector privado y lograr los mecanismos de financiación necesarios para implementar un patrón común de interoperabilidad para HCE.

No obstante, si bien es clara la necesidad de participación del sector público e, incluso, de que sea la entidad que dirija la iniciativa, la particularidad de los sistemas de HCE lleva a que el Estado no pueda iniciar una contratación directa clásica por sí mismo. Dado que el éxito del sistema estará dado por la cantidad de prestadores que puedan intercambiar información, se requiere necesariamente del sector privado para garantizar que el estándar tenga la mayor compatibilidad posible con todos los sistemas.

Es en este contexto donde surge la pregunta de qué mecanismo podría utilizarse para llevar adelante esta coordinación entre ambos sectores. ¿Por qué el Estado sólo no puede aplicar el sistema interconectado de HCE? ¿Por qué depende del Sector Privado para el éxito? El mecanismo sugerido en este trabajo es un APP, es decir una gobernanza conjunta entre los dos sectores para la implementación de un sistema de HCE. Para ello, hay que determinar cuáles son los elementos que podrían justificar la utilización de APP en pos del diseño y la implementación de HCE, y si este tipo de acuerdos tienen las características institucionales que reclaman esos sistemas.

Por lo tanto, el objetivo del presente trabajo es estudiar los fundamentos económicos por los cuales los APP pueden constituir una forma óptima de gobernanza en el caso especial de las HCE para salvar los problemas que presentan las formas alternativas de contratación. Para ello se describirán las características particulares del fenómeno económico subyacente al sistema interconectado de HCE, que hacen que los APP se muestren como una alternativa institucional favorable para la contratación e implementación de estos sistemas en el ámbito del mercado de la salud. A su vez, otro fin perseguido es mostrar la vasta experiencia de APP en la ciudad de Rosario como plataforma para la implementación de un sistema de HCE y analizar las características que presenta su sistema de salud.

Archivos adjuntos

El objetivo del presente trabajo es esbozar, de manera breve y preliminar, una aproximación a las diferentes modalidades de cobertura médica que tienen los rosarinos.

GRÁFICOS

En este sentido, puede decirse que más de la mitad de la población rosarina tiene cobertura de salud a través de una obra social, aproximadamente 20 % de la población tiene cobertura privada (sea de manera exclusiva o haciendo también aportes a alguna obra social) y aproximadamente 25 % no paga ni le descuentan aportes por ningún tipo de cobertura médica, con lo cual recurren necesariamente al sistema de salud pública en sus diferentes modalidades. La proporción de rosarinos que tienen algún tipo de cobertura privada (sea exclusiva o en combinación con aportes a una obra social) es mayor que el valor para el resto del país. Este mayor alcance de los servicios privados de cobertura en Rosario está vinculado a una menor proporción de la población sin cobertura que para el conjunto de los restantes aglomerados, y a una proporción menor de personas con obra social como cobertura exclusiva (sin aportar a ninguna empresa de salud privada). La falta de cobertura es un fenómeno que tendería a darse mayormente entre los jóvenes, ya que entre los rangos etarios más bajos se observan proporciones más elevadas de población que no paga ni le descuentan aportes. Adicionalmente, se observa una proporción menor de mujeres sin cobertura en relación a los hombres. Preliminarmente, podría plantearse que el nivel de estudios alcanzado es también una variable asociada al tipo de cobertura médica. La falta de cobertura impacta mayormente entre la población con niveles de estudios alcanzados más bajos. A medida que el nivel de instrucción alcanzado crece, la cobertura médica se modifica. También podría encontrarse algún tipo de vínculo entre la modalidad de cobertura médica y el nivel de ingreso. Quienes no pagan nada ni son alcanzados por ningún tipo de descuento por servicio médico, presentan el menor nivel de ingreso para la unidad familiar, que ronda los $4200 mensuales. Para quienes tienen obra social, el nivel de ingreso promedio es más elevado, superando los $6300, y lo mismo sucede para quienes tienen exclusivamente cobertura privada (a través de mutual, prepaga o servicio de emergencia), cuyo ingreso familiar promedio es de aproximadamente $9100. El nivel promedio de ingreso para quienes combinan cobertura privada con un aporte a alguna obra social supera los $8400. En términos del vínculo que puede existir entre el tipo de cobertura médica y la condición de actividad, puede decirse que Rosario exhibe, en relación al promedio nacional, una menor proporción de población ocupada sin cobertura. Esto puede tomarse como un dato alentador, en tanto es indicio de un nivel de formalidad mayor. Adicionalmente, Rosario exhibe una mayor contención en términos de cobertura médica a quienes están desocupados, considerando que en la Ciudad una menor proporción de personas desocupadas se encuentran sin cobertura.

La serie de atención en consultorios externos que se exhibe en el gráfico 1 presenta una constante de entre 1.350.000 y 1.400.000 consultas para el período 2001-2005. De allí en más, este número comienza a descender hasta 1.062.884 consultas en 2008, valor mínimo de la serie. En 2009 el total de consultas sube a 1.218.538. La variación entre 2001 y 2009 es de -10%. El fenómeno puede explicarse, al menos en parte, por el proceso de recuperación de empleo post-crisis de 2001-2002, que permitió que cada vez más personas contaran o bien con la cobertura médica asociada a su trabajo o bien con un mayor poder adquisitivo que les permitiera pagar algún tipo de cobertura médica privada.

GRÁFICOS

En este mismo período ha habido un aumento en la participación de los centros de Atención Primaria de Salud (A.P.S.) y del Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario (C.E.M.A.R.) en el total de consultas atendidas en centros de salud municipales. Esto se muestra en el gráfico 2. El C.E.M.A.R. tuvo un incremento muy importante en los primeros 5 años de la serie, llegando a más que triplicar el valor de casi 22.000 consultas de 2001. El crecimiento en ese mismo período en los centros A.P.S. fue de un 20%. En definitiva, el resultado fue que la participación en el total de consultas del C.E.M.A.R. y de los centros A.P.S. pasara de un 42% en 2001 a poco más del 53% en 2005. De allí en más cae hasta 50% de 2009, valor que continúa siendo bastante superior al original.

La contra cara de la caída del número de consultas atendidas es el aumento de los egresos hospitalarios, tal y como se observa en la tabla 3. Estos incluyen las internaciones por motivos quirúrgicos, clínicos y de obstetricia. En el período 2001-2008, el total de egresos se incrementó en un 9,88%, explicándose el aumento casi exclusivamente por el que se dio en las Internaciones Transitorias. En 2009 los egresos son de 29.713, menos que los 31.346 de 2008. Con este valor, el incremento respecto a 2001 es de 4,15%.

Resulta llamativo que en tanto las consultas cayeron un 10% entre 2001 y 2009 (caída que aumenta a casi un 40% si comparamos el año 2004, año de mayor demanda, y 2008, el año de menor) los egresos no solo no cayeron sino que aumentaron un poco. Esto implica que los servicios de mayor complejidad, y mayor costo, pasan a tener una mayor relevancia frente a la atención en consultorios.

La cantidad de camas de las que dispone la ciudad ha aumentado significativa y continuamente entre 2002 y 2009 (gráfico 1). Concretamente, se han pasado de 2238 camas registradas en hospitales municipales y provinciales y en 20 establecimientos privados, a 3770. Esto significa un incremento de 68,45%.

GRÁFICOS

En la tabla 2 se descompone este aumento por sector de administración se ve que de las 1532 camas nuevas, 1226 corresponde al sector privado. De las 306 que se agregaron al sector público, 193 lo hicieron en hospitales provinciales y 113 en municipales. En términos relativos, las camas del sector privado crecieron 98,47%, las provinciales 36,69% y las municipales 24,2%.

El crecimiento de las camas en establecimientos privados es muy fuerte. Independientemente de que pudiera haber un atraso en la oferta en 2002, una duplicación de las camas es un crecimiento llamativo, más si se tiene en cuenta que las  de los hospitales municipales crecieron en el orden del 25% (gráfico 3) junto al aumento en la cantidad de egresos hospitalarios que se reseñaba en el informe sobre el tema Esto indica que no hubo un traslado de demanda desde el sector público al sector privado, salvo que el movimiento se haya producido desde los hospitales provinciales. Si bien este dato puntual no se tiene, el crecimiento del 36,69% de las camas en efectores provinciales sería contradictorio con una caída en la demanda. Lo que sí pudo haber ocurrido es que el crecimiento de la demanda se haya dirigido hacia la prestación privada.

Cierto es que parte del crecimiento se ha dirigido a bajar el nivel de ocupación. Para los hospitales municipales, la ocupación promedio bajó desde el pico de 82,68% de 2003 al 70,41% de 2009. Es probable que los hospitales provinciales y los centros privados se encontraran con niveles de ocupación igualmente o más altos en 2003 y se haya invertido, en parte, para descomprimir la situación.

Como resumen cabe destacarse que el aumento de camas disponibles en centros privados fue realmente impresionante. Este crecimiento fue acompañado por otro de menor magnitud pero también significativo en los hospitales públicos. Faltarían datos más detallados sobre la demanda en los centros privados y en los hospitales provinciales para entender los motivos de un crecimiento tan marcado en el sector privado dado que la demanda en los hospitales municipales no se contrajo, sino que aumentó.

INFORMES EN GRÁFICOS

El aumento en los egresos hospitalarios es acompañado por una caída de las consultas

GRÁFICO

La cantidad de camas creció casi 70% entre 2002 y 2009 en la ciudad. La de los establecimientos privados fueron las que más lo hicieron

GRÁFICO

La mortalidad infantil* bajó la línea de 10 por mil en 2009, convirtiéndose Rosario en la ciudad con la menor tasa del país

GRÁFICO

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En esta sección encontrará diferentes informes relacionados con los indicadores sociales.

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